Salud Personalizada

Consiste en un trabajo de atención clínica individual orientado a desarrollar las habilidades de las personas en la gestión de la propia vida y en capacitarse para afrontar y resolver los propios problemas de salud.

¿Qué es una asesora de salud?

Es una profesional formada específicamente en promoción de la salud. Acreditada como titulada en Enfermería y colegiada por un Colegio Oficial de Enfermeros. Asesoría Clínica según el Modelo Sistémico del Bienestar. Experta en gestionar problemas de salud de las personas, familias y grupos sociales, así como en la prevención de enfermedades y los conflictos, que ayuda a resolver dificultades para que las personas puedan gestionar sus propia vida con un mayor nivel de eficacia, de calidad y de satisfacción.

Funciones de una asesora de salud

Informa de cómo somos y cómo funcionamos las personas, las distintas formas que utilizamos para cubrir necesidades, cómo hacemos para sobrevivir, cómo llegamos a la enfermedad y cómo podemos recuperar la salud.

Enseña a cambiar comportamientos y hábitos de vida desfavorables por comportamientos funcionales y hábitos más saludables.

Asesora sobre las acciones y estilos de vida más adecuados para resolver la dificultad de una forma más rápida y eficaz.

Ayuda a:

  • Afrontar la dificultad de salud / enfermedad
  • Combatir el distrés
  • Superar etapas críticas y reorientar la vida
  • Cubrir las propias necesidades vitales
  • Adquirir y mantener estilos de vida saludables

 

Áreas de intervención

  • Diagnóstico sistémico de salud (Basado en las interrelaciones, físicas, psicológicas/emocionales, existenciales y sociales).
  • Información y aprendizaje para la salud.
  • Gestión de uno mismo y orientación de la vida.
  • Gestión de procesos humanos y de cambio personal.
  • Gestión de crisis vitales y superación de etapas críticas.
  • Resolución de problemas.
  • Desarrollo personal y profesional.
  • Cobertura de necesidades vitales.
  • Cambios de hábitos y estilos de vida.
  • Gestión de las creencias y del pensamiento.
  • Gestión de las emociones, sentimientos y ansiedades.
  • Gestión del comportamiento.
  • Gestión del estrés y adaptación a cambios vitales.
  • Gestión de la comunicación y de las relaciones humanas.
  • Gestión de los conflictos personales y laborales.
  • Gestión del duelo y de las pérdidas.
  • Acompañamiento en el final de la vida.

 

 


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